Finca Agroturística: Quito, Ecuador
El tomillo es una de las hierbas aromáticas más apreciadas en la cocina y en la medicina natural gracias a su intenso aroma, su sabor característico y sus múltiples propiedades. Sin embargo, un mal manejo puede hacer que pierda gran parte de sus aceites esenciales y beneficios. En Finca Priscila te contamos cuáles son los errores más comunes al usar tomillo y cómo aprovecharlo correctamente
En Finca Priscila queremos que aproveches cada gramo de bienestar. Por eso, hoy te compartimos los 3 errores más comunes al manipular el tomillo y cómo corregirlos.
Es común pensar que al machacar o aplastar el tomillo "sacamos" su olor. Realmente, lo que sucede es que se rompen violentamente las estructuras donde se almacenan los aceites esenciales. Al romperse, estos aceites se oxidan en segundos al contacto con el aire, perdiendo no solo su fragancia característica, sino también gran parte de sus beneficios terapéuticos en cuestión de minutos.
La rapidez tiene un precio. La fricción y el calor generados por las cuchillas de alta velocidad aceleran la evaporación de los compuestos volátiles. Además, el corte mecánico excesivo rompe las células vegetales de forma desordenada, lo que puede resultar en un sabor más amargo y una textura pastosa en lugar de una hierba fresca.
El tomillo empieza a "morir" aromáticamente en cuanto el cuchillo lo toca. Una vez picado, la superficie de contacto con el oxígeno aumenta exponencialmente. Esto inicia un proceso de degradación inmediata de sus compuestos volátiles. Si lo picas una hora antes de cocinarlo, estarás agregando fibra vegetal a tu comida, pero habrás perdido el alma de la planta.
Para que tus recetas alcancen otro nivel de sabor, te recomendamos seguir estos tres pasos:
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